Energía de emergencia para uno de los centros de ayuda humanitaria más importantes de América Latina

414 kVA de potencia en Stand-By instalada en el mayor centro logístico de coordinación de ayuda humanitaria de Centroamérica, encargado de los servicios de distribución y coordinación de la cooperación internacional ante cualquier crisis humanitaria.



América Central y el Caribe son dos regiones de gran valor ecológico, cultural y económico, que en las últimas décadas se han visto afectadas por diversos eventos naturales y climatológicos adversos. El efecto del paso de un huracán, una inundación o un terremoto pueden tener consecuencias terribles para las poblaciones e infraestructuras locales, además de poner en serio peligro la seguridad de sus habitantes. Por ello, es necesario estar siempre preparado para ofrecer una respuesta inmediata y efectiva, que minimice los daños.

Con esta premisa, el Gobierno de Panamá ha construido al suroeste de la Ciudad de Panamá el Centro Logístico Regional de Asistencia Humanitaria (CLRAH), conocido también como “hub humanitario”; un centro logístico de 6 hectáreas de extensión conformado por tres almacenes logísticos con un espacio total de 12.000 m2, un edificio administrativo, zona de carga y control, y con acceso directo al Aeropuerto Internacional Panamá-Pacífico. 



HYW 45-T6 instalado junto a la sede de CRLAH

Grupo junto a las instalaciones del SINAPROC


Este espacio logístico permitirá facilitar ayuda humanitaria de forma inmediata a toda la región centroamericana, haciendo llegar en corto periodo de tiempo (24 a 48 horas) provisiones a las áreas más sensibles, bien por vía aérea o marítima.


Para poder garantizar el correcto funcionamiento de las instalaciones, HIMOINSA, a través de su distribuidor local RIGSA, ha suministrado cuatro grupos insonorizados preparados para actuar ante cualquier fallo del suministro eléctrico: tres grupos HYW-45 T6 y un modelo HFW-200 T6 con motores de alta capacidad mecánica, capaces de ponerse en funcionamiento en corto espacio de tiempo. Su gran autonomía les permitiría estar funcionando a la vez y a pleno rendimiento durante doce horas sin repostar.